Full Face (Armonización facial completa)
¿En qué consiste?
El Full Face es un tratamiento de armonización facial global que combina diferentes técnicas médico-estéticas para equilibrar proporciones, mejorar volúmenes, definir contornos y rejuvenecer la expresión de forma natural.
A diferencia de tratar zonas aisladas, el enfoque Full Face analiza el rostro como un conjunto, respetando la identidad facial del paciente y potenciando su belleza real.
Se utilizan técnicas como ácido hialurónico, polinucleótidos, estimuladores de colágeno, toxina botulínica y otros procedimientos complementarios según cada caso.
El objetivo es obtener un resultado armónico, fresco y proporcionado, sin exageraciones ni cambios bruscos.
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Información
Objetivos de la intervención/tratamiento
- Equilibrar y armonizar las proporciones faciales.
- Rejuvenecer de manera global, manteniendo naturalidad.
- Mejorar la estructura del rostro (pómulos, mentón, línea mandibular).
- Suavizar arrugas y líneas de expresión.
- Aportar hidratación, firmeza y luz.
- Corregir asimetrías.
- Restaurar volúmenes perdidos sin sobrecargar el rostro.
Detalles de la intervención/tratamiento
- Duración de la sesión: 45–90 minutos.
- Anestesia: crema anestésica o anestesia local según técnica.
- Molestias: mínimas.
- Recuperación: de inmediata a 24–72 h (según productos).
- Resultados visibles: inmediatos, con asentamiento a 1–2 semanas.
- Duración: 12–24 meses según producto utilizado.
¿Cómo funciona un Full Face?
El Full Face combina de forma personalizada:
- Ácido hialurónico (AH)
- Aporta estructura (mentón, pómulos, mandíbula).
- Corrige surcos y arrugas.
- Mejora hidratación profunda.
- Estimuladores de colágeno (radiesse, sculptra, etc.)
- Reafirman y tensan la piel.
- Promueven colágeno propio.
- Polinucleótidos
- Regeneración celular y mejora de textura.
- Especialmente útiles en ojos y piel fina.
- Toxina botulínica
- Relaja líneas de expresión.
- Abre mirada y suaviza arrugas dinámicas.
- Otras técnicas complementarias
- Mesoterapia.
- Perfilado de labios.
- Bioremodeladores.
- Rinomodelación.
El plan se diseña de forma individual según la anatomía y los objetivos del paciente.
Zonas que se pueden tratar en un Full Face
- Pómulos.
- Surcos nasogenianos.
- Ojeras.
- Labios.
- Mentón y línea mandibular.
- Nariz (rinomodelación).
- Zona perioral.
- Frente y entrecejo (toxina botulínica).
- Cuello (según plan).
Candidatos ideales
- Personas que buscan un rejuvenecimiento natural y global.
- Pacientes con múltiples áreas a mejorar y que desean un resultado equilibrado.
- Rostros con pérdida de volúmenes o flacidez incipiente.
- Pacientes que desean corregir proporciones del perfil facial.
- Aquellos que quieren evitar cirugía o no están listos para un lifting.
Procedimiento
- Limpieza y desinfección.
- Aplicación de anestesia tópica o local si es necesario.
- Inyección estratégica con aguja o cánula según cada zona.
- Trabajo por planos para lograr soporte y naturalidad.
- Revisión final inmediata con ajuste estético.
Preoperatorio/Pretratamiento
- Historia clínica.
- Estudio detallado del rostro (proporciones, ejes, simetrías).
- Análisis del perfil (ángulo nasolabial, posición del mentón, pómulo).
- Fotografías para planificación del antes/después.
- Recomendaciones previas: evitar antiinflamatorios, alcohol y ejercicio intenso las 24 h previas.
Post y recuperación
- Leve inflamación o pequeños hematomas en puntos de inyección (24–48 h).
- Evitar masajes no indicados.
- No hacer ejercicio intenso 24 h.
- Evitar calor, sauna y sol las primeras 48 h.
- Resultado completamente asentado a los 10–14 días.
Posibles complicaciones
- Inflamación o enrojecimiento temporal.
- Pequeños hematomas.
- Sensibilidad local.
- Asimetrías leves (ajustables en revisión).
- Complicaciones vasculares (muy raras en manos expertas).